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Cambiar la instalación eléctrica de una casa en Alicante

14 min de lecturainstalacion electrica · reforma · normativa · precios · boletin

Es la pregunta más cara que nos hacen, y casi siempre llega igual: alguien compra un piso en Alicante o hereda un chalet en la costa, enciende el aire acondicionado por primera vez y salta todo. O ve el cuadro y le dice un vecino que "eso hay que cambiarlo entero". Y la duda que queda es doble: ¿de verdad hay que cambiarlo todo, o solo una parte? Y si hay que hacerlo, ¿cuánto cuesta, cuánto tarda y hay que vaciar la casa?

Esta guía responde a las tres cosas con el criterio que usamos en obra. No empieza por vender una reforma completa, porque en bastantes viviendas no hace falta: hay un punto intermedio muy razonable entre "no tocar nada" y "picar todas las paredes", y saber en cuál de los tres escenarios está su casa es lo que decide el presupuesto.

Los tres escenarios posibles (y solo uno es la reforma completa)

Casi todas las viviendas que revisamos caen en uno de estos tres casos:

Escenario Qué se hace Cuándo aplica
Actualizar las protecciones Cuadro nuevo con diferenciales y magnetotérmicos por circuito, sin tocar el cableado El cable está en buen estado y con sección suficiente, hay toma de tierra y los circuitos están separados
Renovación parcial Cuadro nuevo + rehacer los circuitos críticos (cocina, lavadora y termo, aire acondicionado, baños) y añadir tierra El grueso de la instalación aguanta, pero hay líneas concretas que se quedaron cortas o inseguras
Reforma completa Toda la instalación de nuevo: líneas, cajas, mecanismos, cuadro y tierra Cable degradado o de aluminio, sin toma de tierra real, uno o dos circuitos para toda la casa, empalmes fuera de caja

La diferencia de coste entre el primero y el tercero es de un orden de magnitud. Por eso el primer paso nunca es un presupuesto por teléfono: es abrir el cuadro, medir y mirar el estado real del cable en varios puntos. Si alguien le ofrece "reforma eléctrica completa" sin haber entrado en la vivienda, le está vendiendo el escenario más caro por defecto.

Si lo que tiene en duda es solo el cuadro, ese caso está desarrollado aparte en cuándo hay que cambiar el cuadro eléctrico y en cuánto cuesta cambiar el cuadro eléctrico en Alicante.

Las señales que sí obligan a renovar la instalación entera

Estas son las que, cuando aparecen, dejan de ser opinión. Con dos o tres de ellas juntas, una renovación completa es casi siempre la opción sensata:

  • No hay toma de tierra. Enchufes de dos clavijas sin contacto lateral, o con contacto pero sin cable de tierra detrás. Es lo más frecuente en vivienda anterior a los años ochenta, y no se arregla poniendo enchufes nuevos.
  • Cableado de aluminio. Se dilata, afloja los bornes y calienta. En una vivienda no tiene arreglo parcial razonable.
  • Aislamiento agrietado, reseco o amarillento, o cable con funda de tela y goma. Al manipularlo se desmenuza: cada intervención abre una avería nueva.
  • Un solo circuito, o dos, para toda la casa. Es la firma de una instalación antigua. Significa que la lavadora, el horno y el alumbrado comparten protección, y que cualquier fallo deja la vivienda entera a oscuras.
  • Secciones insuficientes. Cable de 1,5 mm² alimentando enchufes de uso general, o la cocina colgando de la misma línea que las luces.
  • Empalmes fuera de caja, regletas colgando o cajas sin tapa repartidos por la vivienda: no es un defecto puntual, es cómo se hizo toda la instalación.
  • Enchufes o interruptores tibios, manchas oscuras alrededor de un mecanismo, olor a plástico caliente. Eso es una resistencia de contacto trabajando, y avisa una vez.
  • Cuadro de fusibles de porcelana o tapa de baquelita, sin diferencial. Si no hay diferencial, no hay protección frente a electrocución: ese es el corte.

Y una que no se ve en la vivienda pero pesa igual: la instalación no tiene boletín y la distribuidora lo pide. Cuando una instalación supera los veinte años sin actualizar, es habitual que se exija un certificado nuevo al dar de alta o al cambiar la potencia, y un instalador autorizado no puede firmarlo sobre una instalación que no cumple. Lo explicamos entero en la guía del boletín eléctrico (CIE).

Qué exige hoy la normativa: el grado de electrificación

Aquí está la parte que casi nadie explica, y es la que determina cuántas líneas hay que tirar y, por tanto, buena parte del precio. El Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión define para las viviendas un grado de electrificación básico (5.750 W) y uno elevado (9.200 W), y a cada uno le corresponde un número mínimo de circuitos independientes.

Con electrificación básica, la vivienda debe tener al menos cinco circuitos separados:

Circuito Qué alimenta Sección mínima
C1 Alumbrado 1,5 mm²
C2 Tomas de uso general y frigorífico 2,5 mm²
C3 Cocina y horno 6 mm²
C4 Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico 4 mm²
C5 Baño y tomas auxiliares de cocina 2,5 mm²

Con electrificación elevada —que es lo que pide hoy cualquier vivienda con aire acondicionado, inducción y algo de calefacción eléctrica— se añaden circuitos propios para alumbrado y tomas adicionales, calefacción, aire acondicionado, secadora y automatización, además de desdoblar los anteriores cuando la superficie lo exige.

Dos consecuencias prácticas de esta tabla:

  1. Un piso de los setenta con dos circuitos no se pone al día añadiendo enchufes. Le faltan líneas enteras desde el cuadro, y eso es cable nuevo hasta cada zona.
  2. El número de puntos por circuito también está limitado. No se pueden colgar veinte tomas de una línea porque quepan físicamente en el magnetotérmico: hay un máximo por circuito, y respetarlo es parte de lo que se está pagando.

Si además va a instalar un cargador de coche eléctrico, ese circuito tiene su propia instrucción técnica y sus propias protecciones; conviene decidirlo antes de la reforma, no después. Está explicado en instalación de cargador de coche eléctrico, y lo mismo vale para el aire acondicionado, en instalación eléctrica para aire acondicionado.

¿Hay que picar todas las paredes?

Esta es la pregunta que de verdad frena a la gente, y la respuesta honesta es: depende de si la instalación actual va por tubo corrugado y en qué estado está ese tubo.

  • Con corrugado en buen estado: se puede pasar cable nuevo por la canalización existente, tirando del viejo con guía. Se pica solo donde hay que abrir cajas nuevas o llevar una línea a un sitio donde antes no había nada. Es el caso más común en vivienda de los ochenta y noventa, y es el que hace viable renovar sin vaciar la casa.
  • Con corrugado aplastado, roto o inexistente (cable directamente empotrado en el yeso, típico en obra antigua): no hay forma de pasar cable nuevo sin abrir roza. Aquí sí hay obra, y hay que contar con albañilería y pintura.
  • Sin obra, por superficie: canaleta, moldura o rodapié técnico. Es la solución para viviendas terminadas donde no se quiere tocar acabados, para casas de piedra en pueblos del interior y para reformas por fases. Estéticamente es una decisión, no una chapuza: bien trazada se ve poco, y se puede pasar a empotrada más adelante.
  • Por falso techo o suelo técnico: si la vivienda ya tiene falso techo, buena parte del recorrido horizontal se resuelve por ahí y las rozas quedan reducidas a las bajadas verticales.

En una primera visita se comprueba esto en dos o tres puntos con un mecanismo desmontado. De ahí sale el presupuesto real, y también la respuesta a si puede seguir viviendo en la casa durante la obra.

Cómo se hace, paso a paso

  1. Visita, mediciones y decisión de alcance. Estado del cable, continuidad y resistencia de la toma de tierra, mediciones de aislamiento, potencia disponible y qué canalización existe. Sale de aquí cuál de los tres escenarios aplica.
  2. Diseño de circuitos. Cuántas líneas, qué grado de electrificación, dónde va el cuadro y qué se prevé para el futuro (cargador, aerotermia, placas, aire). Prever ahora una línea que no se usará hasta dentro de dos años cuesta una fracción de lo que costará después.
  3. Canalización. Rozas, tubo o superficie, y cajas de registro accesibles. Las cajas tienen que quedar registrables: una caja tapiada es una avería futura garantizada.
  4. Tendido y cuadro nuevo. Líneas desde el cuadro hasta cada zona, con el interruptor general, los diferenciales que correspondan y un magnetotérmico por circuito. Aquí se decide también si entra protección contra sobretensiones, muy recomendable en zonas de tormenta.
  5. Toma de tierra. Pica o picas, conductor de protección hasta cada punto y conexión equipotencial en baños y cocina. Lo tratamos en detalle más abajo.
  6. Mecanismos y luminarias. Enchufes, interruptores, puntos de luz. Es el momento natural para replantear el alumbrado, porque el cable ya está abierto: ver iluminación LED.
  7. Pruebas y certificado. Continuidad, aislamiento, disparo de diferenciales, medida de tierra, comprobación de polaridad. Con los resultados en la mano se emite el boletín eléctrico (CIE) y se legaliza. Sin esa última parte, la reforma no está terminada.

Cuánto tarda y si puede vivir en la casa

Depende del alcance, y la horquilla es amplia porque los tres escenarios son trabajos distintos:

  • Cambio de cuadro: es cuestión de horas y la vivienda queda operativa el mismo día.
  • Renovación parcial: días, con corte de luz por zonas y no de toda la casa a la vez.
  • Reforma completa con rozas: es una obra. Con la casa vacía se va mucho más rápido; habitada y por fases se puede hacer, pero se alarga, porque hay que dejar cada día la vivienda con luz y con al menos un circuito de enchufes en servicio.

Lo que sí organizamos siempre igual: no se deja una vivienda sin nevera ni sin luz al terminar la jornada, y las zonas en obra quedan sin tensión y señalizadas. Si la casa está habitada, dígalo desde el principio: cambia el orden de los trabajos, no el precio.

De qué depende el precio

No hay un precio por metro cuadrado que signifique algo, porque dos pisos iguales pueden costar el doble uno que otro. Lo que mueve la cifra:

  • El alcance (los tres escenarios de arriba). Es el factor dominante, con diferencia.
  • El número de circuitos, que sale del grado de electrificación y de la superficie, no del gusto de nadie.
  • La canalización: reutilizar corrugado existente frente a abrir rozas y rematar. Aquí entra la albañilería y la pintura, que a veces cuestan más que la electricidad.
  • La distancia del cuadro a los extremos de la vivienda y si hay que reubicarlo.
  • La toma de tierra: si hay que hacerla nueva, hincar picas en un chalet no es lo mismo que en un tercero sin patio.
  • Los mecanismos y luminarias elegidos, que es la única partida donde el cliente decide libremente el gasto.
  • El certificado y la legalización, y si hay cambio de potencia contratada de por medio.

Como referencia orientativa en la provincia de Alicante, y siempre a confirmar tras la visita: la reinstalación eléctrica completa de un piso de unos 90 m² parte de 1.500 € y llega a 3.500 € incluyendo certificado; un cuadro nuevo desde 350 €; la renovación de la toma de tierra entre 150 y 400 €; el boletín eléctrico desde 150 €; y una inspección previa entre 60 y 90 €. Una vivienda unifamiliar grande, con más superficie y más recorrido de cable, se va por encima de esa horquilla de forma proporcional.

Desconfíe de dos cosas: del presupuesto cerrado dado por teléfono, y del precio "por punto de luz" sin decir qué incluye cada punto. Ese formato oculta justo lo caro: las líneas desde el cuadro, la tierra y el certificado.

Qué debe incluir el presupuesto (para poder compararlo)

Pida que aparezcan por escrito estos puntos. Si dos presupuestos difieren mucho, la diferencia casi siempre está en uno de ellos:

  • Número y tipo de circuitos que se van a tirar, con sus secciones.
  • Cuadro: interruptor general, cuántos diferenciales, sensibilidad, magnetotérmicos por circuito y si lleva protección contra sobretensiones.
  • Toma de tierra: si se hace nueva, si se mide y qué valor se garantiza.
  • Canalización: corrugado reutilizado, roza nueva o superficie, y quién remata el yeso y la pintura.
  • Mecanismos: marca, serie y cantidad. Es donde más se maquilla un presupuesto barato.
  • Boletín eléctrico (CIE) incluido, con el número de instalador autorizado.
  • Plazo, forma de pago y garantía del trabajo.

El criterio para elegir empresa está desarrollado en cómo elegir electricista en Alicante. El punto no negociable: quien firma el boletín tiene que ser un instalador autorizado, y eso se comprueba antes de empezar, no después de pagar.

La toma de tierra: la parte que más se olvida

En una renovación completa es donde más diferencia hay entre hacerlo y aparentar hacerlo. El diferencial protege detrás de una toma de tierra que funcione; sin conductor de protección hasta cada punto, un enchufe de tres clavijas es un adorno.

Lo que hacemos: pica o picas según el terreno, conductor de protección a todos los circuitos, conexión equipotencial en baño y cocina, y medición de la resistencia con el diferencial instalado, para comprobar que la tensión de contacto queda por debajo del límite reglamentario. Ese valor se anota; no es una opinión.

En la costa hay un motivo añadido. El ambiente salino de Playa San Juan, El Campello, Santa Pola, Torrevieja o Guardamar corroe bornes y conexiones, y en viviendas con piscina, riego o terraza expuesta la puesta a tierra deja de ser un trámite. Está desarrollado en el servicio de puesta a tierra.

Casos particulares en la provincia

  • Segunda residencia que se alquila. Prioridad absoluta a diferenciales, tierra y estanqueidad en exteriores: la vivienda va a estar meses sin nadie que note un síntoma temprano.
  • Piso en comunidad. La derivación individual y el cuadro son suyos; la centralización de contadores y el cuadro general del edificio son de la comunidad. Conviene saber en cuál de los dos lados está el problema antes de presupuestar, y está relacionado con el mantenimiento eléctrico de comunidades.
  • Chalet con piscina, riego o pozo. Circuitos independientes y protección reforzada en exteriores. La reforma es el momento de separarlos, no de dejarlos colgando de la línea de la casa.
  • Local que se convierte en vivienda. No es una renovación: es una instalación nueva, con su propio trámite. Casi siempre necesita proyecto, no un simple boletín.
  • Vivienda recién comprada. Si aún no ha firmado, la inspección previa vale mucho más de lo que cuesta: lo tratamos en revisar la instalación eléctrica antes de comprar.

Preguntas frecuentes

¿Se puede renovar la instalación por fases? Sí, y en vivienda habitada suele ser la mejor forma. Se empieza por el cuadro y los circuitos críticos —cocina, lavadora y termo, baños— y se continúa con el resto. Lo que no se puede hacer por fases es el certificado: se emite sobre lo que está terminado.

¿Hay que cambiar también los enchufes e interruptores? En una reforma completa, sí: el mecanismo antiguo no tiene contacto de tierra y sus bornes ya han trabajado décadas. En una renovación parcial se cambian los de las líneas que se rehacen.

¿Se puede aprovechar el cable existente si está bien? A veces, y se comprueba midiendo aislamiento, no mirándolo. Lo que no se aprovecha nunca es cable de aluminio, cable con funda de tela o secciones por debajo de lo que exige el circuito.

¿Hace falta subir la potencia contratada? No necesariamente. Renovar la instalación y ampliar potencia son cosas distintas: muchas viviendas quedan mucho mejor repartidas con la misma potencia. Si se sube, hay que emitir boletín, y ese trámite conviene meterlo en el mismo presupuesto.

¿El boletín eléctrico sirve para siempre? El certificado acredita el estado en el momento de la emisión. Sigue siendo válido mientras la instalación no se modifique, pero cualquier reforma posterior con cambio de circuitos vuelve a requerirlo.

¿Y si solo quiero saber si mi instalación está bien? Eso es una inspección, no una reforma, y se resuelve en una visita: ver inspección eléctrica de vivienda.

En resumen

Antes de aceptar ninguna cifra, averigüe en cuál de los tres escenarios está su vivienda: protecciones, renovación parcial o reforma completa. Eso se decide abriendo el cuadro y midiendo, no por teléfono. Después, compruebe que el presupuesto dice cuántos circuitos se tiran, cómo se canaliza, quién remata la obra, qué se hace con la toma de tierra y si el boletín va incluido. Con esos cinco datos, dos presupuestos ya son comparables.

En ElectriPro Alicante hacemos instalaciones y renovaciones eléctricas completas en Alicante y la Costa Blanca, con boletín incluido y atención en español, inglés, ruso y ucraniano. Conozca el servicio de instalación eléctrica, el de cuadros eléctricos y el de boletín eléctrico, o pídanos una visita de valoración. Si lo que tiene es una avería que no puede esperar, aquí está el electricista urgente.

¿Le han dicho que hay que cambiar la instalación entera?

Antes de aceptar una cifra, abrimos el cuadro y medimos: le decimos si basta con actualizar las protecciones, si es una renovación parcial o si de verdad toca una reforma completa. Boletín incluido.

Ver instalación eléctrica