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Placas solares que producen menos: 8 causas en Alicante
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Placas solares que producen menos: 8 causas en Alicante

8 min de lecturaplacas solares · autoconsumo · mantenimiento · averias

Hay una llamada que recibimos mucho desde que el autoconsumo se generalizó en la provincia: "mis placas producen menos que el año pasado". A veces es una impresión —el verano pasado hubo más sol, o entró en casa un consumo nuevo— y a veces es real: hay un panel apagado, una protección disparada o media instalación bajo una capa de polvo del Sáhara.

La buena noticia es que casi todas las causas se identifican rápido, y varias no cuestan nada de arreglar. Esta guía explica cómo comprobar si su instalación rinde lo que debe y qué la frena en el clima concreto de Alicante y la Costa Blanca.

Primero: ¿de verdad produce poco?

Antes de buscar culpables, conviene tener una referencia. En esta provincia, cada kWp instalado produce del orden de 1.500 a 1.700 kWh al año con una cubierta bien orientada y sin sombras. Es decir:

Instalación Producción anual esperable
3 kWp ~4.500 – 5.100 kWh
4 kWp ~6.000 – 6.800 kWh
6 kWp ~9.000 – 10.200 kWh

Dos advertencias antes de sacar conclusiones:

  • La producción no es plana a lo largo del año. Un día de diciembre produce menos de la mitad que uno de junio, y eso es normal, no una avería.
  • Producir menos no siempre es lo mismo que ahorrar menos. Si su instalación vierte mucho excedente, puede estar generando bien y aprovechando mal. Son problemas distintos, con soluciones distintas.

La comparación útil es el mismo mes de un año contra otro, y sobre todo un panel o un string contra otro dentro de la misma instalación: si una mitad va bien y la otra no, el diagnóstico está medio hecho.

Las 8 causas más habituales

1. Suciedad, polvo y calima

Es la primera y la más subestimada. Una capa fina de polvo resta un porcentaje pequeño, pero en esta provincia el problema no es el polvo normal: son los episodios de calima, que dejan una película de arena que no se va sola y que, si después llueve barro, se apelmaza. En instalaciones cercanas al mar se suma el salitre, y en zonas de campo, el polen y los excrementos de aves.

Un módulo con manchas persistentes puede perder de forma apreciable, y —esto importa más— si la suciedad se concentra en la parte baja del panel puede comportarse como una sombra: no resta un poco, sino que arrastra a toda la fila.

2. Sombras nuevas

La instalación se diseñó sin sombras, pero las cosas cambian: un aire acondicionado nuevo, una antena, una chimenea, una barandilla, un árbol que ha crecido o el edificio de al lado. Y la sombra de invierno no es la de verano: el sol está mucho más bajo, así que una obstrucción que en julio no molesta puede tapar paneles en diciembre.

El síntoma típico es una caída que solo aparece a ciertas horas y siempre las mismas.

3. El inversor en error, o limitando por calor

El inversor es el corazón de la instalación y también su punto de fallo más frecuente. Dos escenarios:

  • Error o parada. A veces lleva días parado y nadie se ha dado cuenta porque la casa seguía teniendo luz de la red. Si tiene aplicación de monitorización, mírela; si no, mire el display.
  • Reducción por temperatura. Un inversor montado al sol directo en una fachada orientada al sur, en agosto y a 40 °C, baja potencia para protegerse. Es un fallo de montaje muy común y se resuelve reubicándolo o ventilándolo, no cambiándolo.

4. Un panel o un string caído

En instalaciones sin optimizadores ni microinversores, los paneles van en serie: el módulo con peor rendimiento marca el paso de toda la cadena. Un panel con un diodo dañado, un conector suelto o una fisura invisible desde el suelo puede tirar hacia abajo de la producción de otros diez.

Cuando la caída es de golpe y de más o menos la mitad de lo habitual, lo primero que miramos es si se ha caído un string entero.

5. Protecciones disparadas tras una tormenta

Muy típico aquí en septiembre y octubre. Tras una tormenta con aparato eléctrico, salta la protección de continua o el magnetotérmico del inversor, y la instalación se queda parada sin ningún aviso visible en la casa. Si además no hay protección contra sobretensiones, lo que se lleva el rayo no es la producción: es el inversor entero. Lo tratamos en protección contra sobretensiones.

6. Conexiones degradadas por sol y salitre

Los conectores de continua, los prensaestopas y las cajas de conexión están a la intemperie, con sol de Alicante todo el año y aire salino en la costa. Con el tiempo aparecen contactos flojos, oxidación y aislamientos resecos. Además de restar producción, un contacto flojo en continua es una de las pocas causas reales de riesgo de incendio en una fotovoltaica, así que esta revisión no es cosmética.

7. No es producción: es configuración o facturación

Un grupo entero de casos que resolvemos sin tocar un solo panel:

  • Límite de vertido a cero o mal configurado, que hace que el inversor recorte cuando la casa no consume.
  • Compensación de excedentes no activada con la comercializadora, o un cambio de contrato que la dejó fuera. Se explica en placas solares en Alicante: precio, ayudas y legalización.
  • Un contador de energía mal instalado o descolocado, que hace que el inversor "crea" que la casa no consume nada.
  • Horarios de consumo cambiados: la misma producción con la lavadora ahora de noche da una factura peor sin que la instalación haya empeorado.

8. Degradación real (y expectativas mal puestas)

Los paneles pierden rendimiento con los años, pero muy despacio: del orden de un 0,5 % anual en módulos actuales. Si su instalación produce un 20 % menos que hace dos años, no es degradación: es una de las siete causas anteriores. Y si nunca llegó a producir lo prometido, el problema puede estar en el dimensionado inicial o en una previsión de ahorro demasiado optimista de quien vendió la instalación.

Cómo lo revisamos nosotros

Una revisión seria no es mirar el tejado desde el suelo. Lo que hacemos en una visita de diagnóstico:

  • Lectura de la monitorización: histórico por mes, por día y por string, para separar "produce poco" de "produce raro a ciertas horas".
  • Inspección visual de módulos: suciedad, manchas fijas, puntos calientes, marcos, fijaciones y estado de la estructura.
  • Medición en continua de tensión y corriente por string, comparando cadenas entre sí. Aquí es donde aparecen los paneles caídos.
  • Revisión del inversor: registro de errores, temperatura, ventilación y ubicación.
  • Protecciones, tierra y conexiones: continua y alterna, apriete de bornes, estado de conectores y cajas.
  • Configuración: modo de vertido, contador de energía, comunicación y parámetros.

Al final le decimos qué está pasando y qué merece la pena arreglar y qué no. Hay instalaciones en las que la solución es media hora de limpieza y otras en las que hay que rehacer un tramo.

Limpieza: cuándo, cómo y qué no hacer

En la Costa Blanca lo razonable es una o dos limpiezas al año, más una adicional después de un episodio fuerte de calima o de lluvia de barro. Cerca del mar o del campo, más bien dos.

Cómo se hace bien:

  • A primera hora de la mañana o al atardecer, con el panel frío. Agua fría sobre vidrio caliente puede provocar daños.
  • Agua y cepillo suave o mopa, sin detergentes agresivos ni estropajos.
  • Sin hidrolimpiadora a presión: el agua a presión daña los sellados del marco y de la caja de conexiones.
  • Sin pisar los módulos, jamás. Las microfisuras no se ven y se pagan en producción durante años.

Y una advertencia de seguridad que damos siempre: la mayoría de accidentes en fotovoltaica doméstica no son eléctricos, son caídas. Si su cubierta es inclinada, de teja o tiene poca altura de peto, no suba. Ese es motivo suficiente para llamar.

Un mantenimiento anual sensato

Para una instalación doméstica basta con una revisión al año que incluya limpieza, medición por string, revisión de protecciones y apriete de conexiones, comprobación del inversor y un informe con la producción comparada. Es barato en relación con lo que protege: una instalación que rinde un 15 % menos durante tres años ha perdido más dinero que varias revisiones.

Si su instalación ya funciona bien y lo que quiere es aprovechar más lo que genera, las dos vías habituales son mover consumos al mediodía y valorar almacenamiento: lo explicamos en baterías de autoconsumo solar en Alicante y, si tiene coche eléctrico, en cargar el coche con placas solares.

En resumen

Si sus placas producen menos, empiece por comparar el mismo mes de años distintos y mire la monitorización por string. Después, por orden de probabilidad: suciedad, sombras nuevas, inversor parado o limitando por calor, un string caído, protecciones disparadas tras tormenta, conexiones degradadas y, muy a menudo, un tema de configuración o de contrato que no tiene nada que ver con los paneles.

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